«Un poco de odio» (La Era de la Locura I), de Joe Abercrombie: un rey en apuros

Primera novela de la trilogía La era de la locura. Treinta años después de la anterior trilogía, «La primera ley», el mundo vuelve a estar en peligro de entrar en guerra.

Pincha aquí para leer la reseña de El problema de la paz (La era de la locura II/III)

La Unión está sumida en plena industrialización. Las ciudades, antes majestuosas, ahora son urbes masificadas, con cielos tiznados de cenizas por el humo de las chimeneas y ríos turbios por los desechos de las fábricas. Savine es la ambiciosa hija de uno de los hombres más poderosos de la Unión y su principal preocupación es levantarse cada día un poco más poderosa; los medios poco importan, solo importa el resultado. Pero la situación no podrá mantenerse durante mucho tiempo, puesto que la mortandad entre los obreros es alta: la precariedad laboral, la hambruna y la enfermedad sacuden a todos los que llegaron buscando nuevas oportunidades. La inquisición de su majestad está alerta, el ambiente huele a traición, los obreros despertarán y se rebelarán contra sus amos.

En los límites de Angland, el joven León defiende los territorios del Protectorado y la Unión de los ejércitos del Norte. No podrán resistir durante mucho tiempo las embestidas del Gran Lobo, pero esperan recibir ayuda del príncipe heredero de la Unión. Un príncipe con fama de borracho, drogadicto, mujeriego y pusilánime. 

Rikke es una norteña que tiene un don, pero todavía no sabe cómo usarlo. Su padre encomendó a Isern-i-Phail, una montañesa, que la protegiera y le ayudara a comprender su talento. Rikke y su compañera recorrerán los bosques huyendo y tratando de comprender si las visiones que ve son el presente, el pasado o lo que está por venir. Si domina el ojo largo, ¿podrá librarse del yugo del malvado Gran Lobo?

Puestos a hacer algo, mejor es no demorarlo que vivir temiéndolo.

Extracto

El león se enfrenta al lobo

Un poco de odio es la primera novela de la trilogía La era de la locura. Transcurre unos treinta años después de los acontecimientos de la anterior trilogía, La primera ley, y de las tres novelas independientes posteriores: La mejor venganza, Los héroes y Tierras rojas.

La capacidad de Abercrombie para crear personajes es su sello, su marca como escritor. No se limita a relatarnos lo que sucede a su alrededor sino que el autor nos habla de los sentimientos, de las emociones, de los miedos y de la incertidumbre que embaucan a cada uno de sus personajes. Ya contábamos con un amplio elenco cuyo desarrollo hemos descubierto en los libros anteriores: protagonistas variados, de orígenes diversos, de diferentes bandos y con intereses distintos.  Cada uno de ellos se le presenta al lector con un amplio abanico de pensamientos y actos que lo definen y moldean a la perfección, que comparten sangre con personajes de antaño y, con ello, veremos sus evoluciones a lo largo de esta narración.

El autor, como ya nos tiene acostumbrados, alterna capítulos con diferentes tramas que nos dejan con diferentes puntos de vista narrativos. Varias tramas que fluyen con ingenio y ritmo haciendo que el interés del lector aumente por momentos. La llegada de la industria y la ausencia de magia hace que una vez más se sacuda este género literario reinventándose y saliéndose de los clichés de siempre, clichés que dicen que la fantasía son libros para niños y que solo hablan de magia y de dragones.

En este libro se habla de la ambición del ser humano, del odio al país vecino que nos lleva a guerras interminables de las que ya ni se recuerda el motivo por las que empezaron; del obrero que se deja la salud por un salario que apenas le da para alimentarse; de la ambición de poseer más tierras que tu enemigo o de ser más poderoso y rico a costa del sufrimiento de otros.

En definitiva, se habla de egoísmo, de traición y de locura, de las peores cualidades del ser humano y es que, a lo largo de las páginas, tenemos una buena dosis de acción, violencia, lenguaje soez, un elenco carismático y una trama que nos deja con la miel en los labios esperando que el segundo libro llegue a nuestras manos pronto. Una vez más, Abercrombie maltrata a los personajes haciéndoles pasar por un auténtico calvario que los definirá como personas. Una vez más, Abercrombie demuestra por qué se hace llamar el Señor del Grimdark.

No era una mujer a la que achicara el odio, ni el de sus trabajadores ni el de sus rivales ni el de los hombres a los que amedrentaba, sobornaba o chantajeaba para salirse con la suya. Era cuando de verdad la odiaban a una, a fin de cuentas, cuando sabía que había ganado.

Extracto

En las sombras del pasado

No olvidemos que este libro es la continuación de todo lo que ha escrito Joe Abercrombie del Círculo del Mundo. El elenco principal de esta novela son personajes nuevos, pero casi todos son descendencia de los personajes que ya conocíamos. Y para alegría del lector, nos encontramos con viejos conocidos curtidos en años. Muchos personajes importantes cuya personalidad actual es el reflejo de hechos del pasado. Las viejas rencillas continúan, las relaciones entre ellos siguen enredadas y sus actos se ven influidos por antiguas decisiones. Por supuesto, puedes empezar con Un poco de Odio si no has leído nada antes. Pero sería como subirte a un peso con zapatos y  mochila a cuestas y esperar el resultado. Puedes hacerlo, pero mejor si no lo haces. ¿No crees? 

No, no deberías empezar por este libro. Perderías muchos detalles y no sabrías el por qué de algunas palabras ni el por qué de algunos actos. Dejarías de lado la emoción que se siente cuando aparece alguien conocido, lo cual no tiene comparación con un lector que empieza ahora la historia. Porque ese alguien que se presenta como alguien nuevo y desconocido para el lector primerizo, es, en realidad, un viejo conocido que ya vimos anteriormente. Para el seguidor de la saga se sabrá perfectamente lo que ha sufrido, a quién ha amado y a quiénes ha perdido. Por tanto, si has leído las anteriores, Un poco de odio te gustará mil veces más.