«Primer cuchillo»: un cómic ambientado en un futuro lejano

De la mano de Simon Roy (Prophet), el escritor galardonado con un premio Sideway Daniel M. Bensen (Junction), Artyom Trakhanov (The 7 Deadly Sins), Jason Wordie (God Country) y Hassan Otsmane-Elhaou (Red Sonja) llega una aventura de ciencia ficción que conjuga a partes iguales elementos de Conan el Bárbaro, Nausicaa y Zardoz.

Imagina un futuro lejano, en las ruinas de la calurosa región de Norteamérica, donde una esclava se topa con un poder ancestral que está sediento de sangre. Su camino se cruzará con un conquistador que negocia con divinidades a la vez que un soldado lucha por recuperar su mundo. En un mundo postapocalíptico los últimos supervivientes de la Tierra se interponen entre los atacantes que casi acaban con su especie.

La norteamérica del siglo XXXIII cuenta con numerosas tribus que resisten ante todo. Las del escudo canadiense nos cuenta que los ancestros de los hudsoníes empezaron a migrar desde el este de Asia y Siberia cuando el punto álgido del máximo térmico del Antropoceno y se establecieron en las islas del archipiélago ártico canadiense. Esta población se vio obligada a cambiar de hogar por el cambio climático y así dieron lugar a una de las etnoculturas más importantes del mundo. Por otro lado, los ellesmiríes aprendieron los artes de la pesca, el comercio y el saqueo, haciendo nacer grandes riquezas y conflictos. Cuando se acercó el fin del tercer milenio, la guerra de sucesión obligó a la mayor parte de estos habitantes a afincarse en el mar de Hudson, al sur de la región.


«Pero os lo adviertimos, hudsoníes: con la luna llena, haremos arder al demonio allí donde esté».

Extracto de Primer cuchillo

En Primer cuchillo tenemos un montón de información al finalizar cada capítulo que pone en situación el argumento y da a conocer numerosas curiosidades de las gentes que pueblan este mundo futuro para que no se pierda ninguna incógnita en próximas aventuras. Incluso nos explica la biología del Noösceno Temprano, que tras la extinción masiva y el colapso socioecológico, un periodo de crecimiento y diversificación donde se buscaba restaurar el planeta añadiéndole un descenso de temperatura, llevar a práctica el dragado de ríos y reacondicionar los suelos a la vez que la reproducción y evolución natural, controlando con agresividad las especies creadas y traídas por el ser humano a un hábitat no natural.

Primer cuchillo desarrolla la tecnología de la forma más curiosa y, aunque narrativamente los autores no se paran en definiciones, sí que tendremos pequeñas pausas de orientación. Por ejemplo, el enfriamiento global que mencioné se llevó a cabo con la tecnología de derivación estratosférica, que aún con resultados lentos, su efecto e impacto medioambiental es sobresaliente. Estas nuevas tecnologías se crearon a partir de materiales antigravitatorios y conductores, generando una absorción del calor del interior para expulsarlo a la atmósfera superior, aportando estabilidad medioambiental a largo plazo y asegurando una Tierra más sana.

Al más puro estilo de la serie de videojuegos Horizon, Primer cuchillo tiene sus propios dioses: grandes máquinas creadas para servir a los humanos, habiendo incluso grupos de formas basadas en minerales y metales que vivían con una inteligencia propiamente adquirida y escondida tras bastos caparazones de metal. Pero ahora, en el presente, estos avances son solamente meros mitos y leyendas, mientras que el mayor despiste de estas tribus será caer en el error del pasado. Con el eje central en la esclavitud y la religión, los autores se preocupan por dar pinceladas sobre el origen de la América actual.

Primer cuchillo es la historia de cómo una sacerdotisa que pertenece a la tribu de los yankis tiene un enfrentamiento con uno de los integrantes más importantes y respetados del clan de los Hudsoníes. La acompañaremos por sus aventuras por todo el territorio de Shikka-Go, una historia que contiene tantos personajes y tantos detalles narrativos y de ambientación que más que ser una miniserie, podría dar mucho juego para futuros tomos. La fauna, la flora, los paisajes, el físico del elenco… escenas brutales visualmente y muy rápidas en narración visual al más puro estilo del cómic Extremity, que se pasea entre el dibujo contemporáneo y el clásico. La composición de este cómic usa desde cuatro a incluso siete viñetas, en primeros planos y generales, con gran profundidad y detalle en la narrativa gráfica, reflejando de manera natural escenas sangrientas así como un paisaje definido y amplio que enriquecen la lectura visual de manera extraordinaria.

Publicado originalmente en la editorial independiente Image Comics, la editorial Gigamesh trae otro gran acierto para su colección de novela gráfica y cómic. De momento no me ha fallado ninguno y solo puedo esperar con más ansias los siguientes títulos que formarán parte de esta colección. Aunque Primer cuchillo es un comicazo, me sigo quedando con la serie de dos tomos de Space Riders… Gigamesh, no tardes en editar más cómics.

Ediciones Gigamesh, 2022
Colección Excelsior
Traducción de Mario Abad Fernández de la Cigoña
Diseño, maquetación y rotulación de Pep Zapata
Guion, dibujo y color de Simon Roy, Daniel Bensen, Artyom Trakhanov, Jason Wordie y Hassan Otsmane-Elhaou