«Historias de Xuya» de Aliette De Bodard: un libro frenético y complejo de actividad neuronal

Escritora de fantasía y ciencia ficción, Aliette de Bodard ha ganado tres premios Nebula, un Ignyte y un Locus, entre otros. Un imperio galáctico, una detective y varias mentes atrapadas en una red de asesinatos.

Este compositor y cineasta se ha pasado una década creando obras musicales evocadoras, que combinan instrumentos étnicos, pianos y guitarras que dan lugar a suaves melodías o, como en este caso, a una orquestación llena de lirismo y fuerza. La maestra del té y la detective queda genial con Max LL de fondo…

El Universo de Xuya es una serie de historias nominada al premio Hugo, una ópera espacial que se basa en la cultura vietnamita donde introduce naves espaciales sensibles. Dos de estas novelas cortas son las que nos conciernen hoy: la primera es ganadora del premio Nebula y la segunda es finalista del premio Locus.

Imagina un mundo en el que hace siglos China llegó a América antes que Occidente, consiguiendo la supremacía mundial. Ahora, en un futuro lejano, los imperios galácticos han tomado la vida en base al confucianismo, movimiento que sigue la ideología del filósofo chino Confucio, donde los planetas son administrados y asistidos por eruditos, a la vez que las naves espaciales inteligentes conviven con humanos. Nace así un mundo basado en la space opera que converge con la investigación criminal.

En La maestra del té y la detective una nave carga con un pasado traumático, pero consigue sobrevivir y buscarse la vida como maestra artesana de infusiones. Con estas sustancias orgánicas hace más fácil los viajes espaciales, dotando de habilidades a sus tomadores. Su camino se cruzará con la detective Long Chau, quien busca sus servicios para poder afrontar la investigación de un asesinato.

En Siete de infinitos toma el testigo Vân, una erudita de clase humilde que se gana la vida como profesora de una alumna que, al contrario, pertenece a una familia noble. Aquí conocemos un artefacto tecnológico nuevo: los mnemoinplantes artificiales, del cual esta tutora posee uno de manera ilegal. Por otro lado tenemos la visión de la nave Bosque sombrío, antaño ladrona y maestra del disfraz, que intenta relajar su vida de criminal. Ambas tendrán que unir sus fuerzas para saber por qué ha aparecido un cadáver de la nada en los aposentos de la pupila de Vân. Un relato que se paseará por la codicia y los secretos mejor guardados.


«La vida ni es sencilla ni es cómoda… […] el mundo es un caos sin pies ni cabeza».

Extracto de La maestra del té y la detective

La belleza de los elementos asiáticos

El universo de Xuya es extenso, pero estos dos cuentos nos introducen de manera perfecta en una aventura detectivesca de ciencia ficción con toda la belleza de los elementos asiáticos que tanto gustan, a la vez que —gracias a su ascendencia mixta— mezcla lo mejor de las tradiciones europeas y orientales, facilitando a los lectores que no están familiarizados con la literatura de la zona a leyendas chinas así como al descubrimiento de escenarios típicos nipones envolviéndolo en una narrativa de europeísmo.

Aliette de Bodard ha utilizado un elemento de puntuación que me encanta en la narrativa, la raya. Fuera de diálogos tenemos aclaraciones y comentarios para un mayor entendimiento del texto, ya sea ambiental o personal, creando una atmósfera de intervención narrativa continua, un discurso hablado lleno de sentimientos y emociones íntimas, cargando de olor y sabor la trama, dando importancia a la vida íntima en cada página. Si algo destaca en estas Historias de Xuya es el uso del intimismo.

Por otro lado tenemos la utilización del té continuamente. Este elemento empleado por la autora ayuda a envolver la lectura en una atmósfera fiel a la real, pues la historia de las casas de té son un símbolo cultural del continente asiático desde aquella Ceremonia del té, tradición iniciada en el siglo XIII cuando los samuráis japoneses utilizaron el matcha y poco a poco se fue fusionando con el budismo zen. La actividad cotidiana dota de gran valor magestuoso a la obra donde la humildad, la naturalidad y la simplicidad ejercen como dominantes en un mundo donde la humanidad y la tecnología convergen hacia un mundo mejor.

Los imperios galácticos que forman el Universo de Xuya bien podrían ser una muestra de la influencia doctrinal del confucianismo promovida por el pensador chino Confucio, procedente de una familia noble arruinada, que tuvo su auge tras el ascenso de la dinastía Han, considerada la edad dorada en la historia china. Los personajes de la autora tienen una enseñanza vital que se basa en la buena conducta de la vida, en un estado donde gobiernan la caridad, el respeto a la jerarquía y la justicia. De hecho, con la introducción de los implantes nos deja en claro ese amor y cuidado por la tradición, el estudio y el respeto hacia el conocimiento de los antepasados, algo virtuoso.


«Amaba las palabras, porque eran la senda que conducía tanto a humanos como a mentes […] ni uno ni otros lograban un efecto tan poderoso como los ganchos que las palabras podían clavar en los cerebros humanos, para adular, seducir, indignar…»

Extracto de Siete de infinitos

Dejando de lado la emotividad y la afectuosidad que dominan la ciencia ficción de Aliette de Bodard pasamos a un entorno de misterio. En él la representación narrativa tomará por testigo un enigma cuya explicación se desconoce y rompe los límites del conocimiento. No será una práctica de novela negra al uso, pero sí un buen añadido para mantener la atención y la intriga en la historia.

En definitiva, tenemos un conjunto de dos relatos que abarca lo frenético y lo complejo de la manera más ágil y fluida posible. Una historia inmersiva, extraordinaria, de elocuente expresión con lo mejor de ambos géneros, y que da a su vez un ritmo lento… y pausado… para detonar en las páginas finales.

Traducción de María Pilar San Román
Red Key Books, 2022
Ilustración de cubierta por Raquel Jordana
Diseño y maquetación de Claudia Andrade