«Guerra de jade» de Fonda Lee: el jade mueve el mundo

La esperada segunda parte de la «Saga de los Huesos Verdes» ya está aquí. Una novela que supera con creces su primera parte, centrándose sobre todo en la política, y que explora más el mundo creado por la autora.

«Guerra de jade» es la segunda parte de la «Saga de los Huesos Verdes», una trilogía de fantasía con ambientación de inspiración asiática en la que la magia viene a través del jade. Este mineral sólo se da en la isla Kekon y proporciona poderes a quienes lo portan. En esta isla son los clanes los que ostentan todo el poder y nosotros seguiremos a uno de ellos: Sin Cumbre; en concreto a los dirigentes de este clan, la familia Kaul.

Mamoru Fujisawa (藤澤守), conocido profesionalmente por el nombre de Joe Hisaishi, es un compositor y director de orquesta de origen japonés, que desde su debut en 1981 ha componido más de 100 bandas sonoras para directores de cine como Hayao Miyazaki (Studio Ghibli (スタジオジブリ Sutajio Jiburi)) o Takeshi Kitano (Brother (ブラザー, Burazā) o  Violent cop (その男、凶暴につきSono otoko, kyobo ni tsuki)). Su fusión armónica del clasicismo europeo y la tradición japonesa con el minimalismo y la electrónica experimental lo ha hecho ser un autor muy querido, llegando a obtener más de 20 galardones por sus creaciones.

Sin meterme en el argumento para no hacer spoilers diré que «Guerra de jade» es un libro en el que todo su peso recae sobre la política. Vamos a ver una mayor complejidad en el desarrollo de las tramas, del mundo y de los personajes al entrar en juego otras naciones que conocimos en el anterior libro de pasada. Ahora la isla de Kekon no va a ser el único lugar en el que se desarrolle la novela, aunque seguirá siendo el principal, sino que otros países, en especial Espenia, tendrán mucha relevancia en el devenir de la historia y de sus conflictos. Vamos a asistir a una especie de globalización y a un momento histórico convulso por las ansias imperialistas de este país.

Esto da muchísimo juego y hace que la autora despliegue todo su arsenal; es una novela en la que la tensión narrativa va continuamente en aumento, generando muchísima expectación en el lector. Es verdad que las escenas de acción están contadas en esta segunda parte en comparación con la primera, pero tampoco se echan en falta. Quizá, si el politiqueo no es algo que os entusiasme se os puede hacer algo más denso o pausado, pero si disfrutáis de este tipo de novelas la vais a devorar.


«El clan es mi sangre, y el pedestal, su señor»

Extracto de Guerra de Jade

Hay algo más que me gustaría destacar, un telón de fondo que me ha resultado muy interesante y muy llevado, y es cómo la autora presenta el conflicto del choque cultural y lo que supone ser extranjero en un sitio con una cultura extremadamente diferente a la tuya. También, por otro lado, las implicaciones de formar parte de una cultura en la que la tradición está muy arraigada en la sociedad y el progreso es más una ilusión de unos pocos que una realidad. Esa lucha por adaptarse, por no quedarse atrás en un mundo que cambia velozmente es una parte muy importante de la historia y que cambiará todo. Obviamente todas las analogías con nuestro mundo y nuestra sociedad y sus diferentes culturas son bastante evidentes, pero eso es algo que considero que le aporta todavía más valor a esta obra.

Si todavía no habéis leído esta trilogía, os la recomiendo encarecidamente. Esa mezcla de novela negra (conflictos entre mafias) y fantasía está realmente bien hecha y, tanto los amantes de un género como del otro, la disfrutarán enormemente. La autora hace un grandísimo trabajo a todos los niveles: creación de mundo y ambientación, tramas perfectamente ejecutadas e hiladas y personajes imposibles de olvidar.

Traducción de Antonio Rivas
Insólita Editorial, 2022
Ilustración de cubierta por Fran Mariscal Mancilla
Edición de Insólita Editorial