«El señor de la noche» de Tanith Lee: lo hipnótico de lo diferente

«El señor de la noche» es la novela con la que Duermevela rescata a una de las grandes figuras de la fantasía, ciencia ficción y terror. Una obra extravagante y hechizante que destaca por su exquisita narración y por huir de cualquier convencionalismo dentro de la fantasía.

Tanith Lee fue una escritora británica de fantasía, ciencia ficción y terror. Escribió más de 70 novelas y cientos de relatos, entre otras cosas. Esta autora, sumamente prolífica y sumamente galardonada, es merecedora de un gran reconocimiento en el mundo anglosajón, pero, por desgracia, no tanto en el de los castellanoparlantes. Aunque algunos de sus cuentos se pueden encontrar en alguna antología editada en nuestro idioma (como el de «Vampiras» de Valdemar), las pocas novelas que se tradujeron están descatalogadas y son difíciles de adquirir. Gracias a Duermevela, podemos leer «El señor de la noche», uno de sus libros más famosos.

Con esta novela comienza el ciclo de «Cuentos de la Tierra Plana», una serie de 5 libros que nos llevan a un tiempo muy antiguo en el que la tierra era plana, la magia real y los demonios habitaban en sus profundidades, en el Mundo Inferior. Azhrarn, su príncipe, el Señor de la Noche, encuentra en jugar con las vidas de los humanos un gran placer y divertimento.

El libro está compuesto por seis relatos interconectados entre sí y que se desarrollan en orden cronológico. Aunque hay alguna referencia de un relato a otro, el verdadero hilo conductor no es otro que la figura de Azhrarn. 

Un personaje que encandila y seduce al lector. Un retrato de esa figura del demonio más clásica y mítica: colmado de la belleza más extraordinaria, con un poder de seducción que no deja espacio a la negativa, vanidoso por definición; sumamente cruel, perverso, despiadado y rencoroso. Totalmente inmoral desde nuestra perspectiva.

Son sus juegos de poder los que dominan cada relato y conforman sus bellas a la par que trágicas historias. Historias oscuras, extrañas e hipnóticas que se vuelven deliciosas para el lector gracias a la poderosa y extraordinaria prosa de la autora, que envuelve cada relato bajo la apariencia de cuento clásico, de leyenda. Son atrevidas y tocan temas delicados y controvertidos, bajo una sutileza natural al alcance de muy pocos. La sensualidad y sexualidad está presente en toda la obra, así como el amor incondicional y desgraciado de las tragedias clásicas, y, como ya he dicho, no hay tabúes, no se esconde lo más sórdido o molesto. Este distanciamiento completo de lo correcto me ha resultado tremendamente refrescante y sorprendente porque en ningún momento llega a incomodar.


«Aquella noche el poeta no regó el árbol, sino que lloró sobre la tierra y sus lágrimas cayeron para alimentar las raíces del mismo modo en que lo habían hecho sus canciones».

Extracto de El señor de la noche

Estos cuentos tienen algo que los que preferimos novelas largas vamos a apreciar y es que, en pocas páginas, te regala lo que otros necesitan cientas: una historia profunda y que empacha, que marca. Para mí, que un autor consiga algo así es sinónimo de una maestría con las letras absoluta. Ya no es sólo que la historia en sí misma cumpla esto, es que tanto los personajes como la ambientación son inmensos. Lee hace uso de unas descripciones breves pero eficaces, engalanadas con su bella prosa poética, resultan muy evocadoras y permiten sumergirse de lleno en el mundo creado por la autora, en las acciones de sus personajes, en sus sentimientos y emociones.

Esta novela fue publicada en 1978 y no sólo es transgresora por los temas que aborda y por la forma de hacerlo, o por cómo da la vuelta a lo establecido de manera categórica, sino por una ambientación que huye de lo habitual en esa época y que se arrima a lo exótico de otras culturas. Me imagino que si ahora me ha resultado un soplo de aire fresco, en su momento supuso toda una revolución.

En resumen, «El Señor de la Noche» es un libro cautivador hasta el extremo, distinto, extraño, mágico, embriagador. Un libro formado por relatos oscuros con sabor a cuento clásico, pero que transgreden y todo ello narrado con la belleza desbordante que sólo una prosa exquisita puede conseguir.

Quiero hacer una mención especial a la impecable edición de Duermevela: una traducción excelente sin la cual la experiencia lectora no sería la misma, unas ilustraciones que acompañan a la perfección la obra y que, personalmente, me fascinan; y un trabajo de edición perfecto.

Traducción de Bruno Álvarez y José Monserrat
Duermevela ediciones, 2022
Ilustración de cubierta e interiores por Sebastian Giacobino
Diseño de Almudena Martínez
Edición de Duermevela ediciones