En honor a Kentaro Miura: una leyenda del Grimdark

Varios autores de manga, entre ellos Hiro Mashira (Fairy Tail), Rei Hiroe (Black Lagoon), Atsushi Ōkubo (Soul Eater) o Makoto Yukimura (Vinland Saga), han presentado sus condolencias. Toca hablar de la figura del Grimdark Asiático.

No es ninguna sorpresa que en los últimos diez años la popularidad del anime y manga japonés haya crecido a un ritmo demencial. Todo empezó a partir del año 2010, donde de ahí en adelante vieron la luz obras como Sword Art Online, Shingeki no Kyojin, Violet Evergarden o la reciente Kimetsu no Yaiba, de la cual se sacó una película que se ha convertido en la más taquillera de la historia de Japón y que ya ha recaudado en España más de un millón de euros. Este crecimiento de la cultura del arte japonés en España ha derivado en el consiguiente interés en las obras que realmente lo originaron todo, aquellas cuya publicación se inició antes de que en nuestro país se supiese absolutamente nada de ellas. Tenemos el clásico Dragon Ball, la mítica Cowboy Bebop o la obra maestra que es Neon Genesis: Evangelion. No obstante, hoy vamos a hablar particularmente de un manga muy especial cuya influencia ha ido más allá de lo escrito. Estamos hablando del mejor manga de fantasía oscura que se haya escrito jamás, con una narrativa que nos muestra una historia cruda de dolor, tristeza y pérdida envuelta en una capa de sangre y vísceras, pero que aún así, conforme avanza, deja sitio para la esperanza, el amor y la superación de traumas pasados. Hoy hablaremos de Berserk, la Magnum Opus de Kentaro Miura.

Kentaro Miura, el rey del Grimdark.

Kentaro Miura nació el once de julio de 1966 en la prefectura de China, Japón. A la pronta edad de 10 años, el joven mangaka creó su primera obra manga, Miuranger, el cual fue publicado por sus compañeros en una publicación escolar a lo largo de cuarenta volúmenes. Miura creó su segundo manga en 1977, el cual tenía como título El camino de la espada, en el cual usó tinta china por primera vez. A partir del 1979 su calidad artística empezó a aumentar de forma increíble y ya comenzaba a utilizar técnicas profesionales. A la edad de 18 años, Kentaro trabajó durante un breve periodo de tiempo con el gran Jyoji Morikawa, creador de la maravillosa Hajime no Ippo. Morikawa reconoció en el momento el increíble talento de Kentaro Miura, instándolo a dejar de trabajar con él porque «no había nada que pudiera enseñarle y que Kentaro no supiese.»

En 1985, Miura presentó un proyecto llamado Futatabi para poder acceder a la escuela de arte de la Universidad de Japón, la cual le permitió acceder. Este proyecto le llevó posteriormente a ganarse una nominación a mejor autor debutante en la Weekly Shonen Magazine. El primer manga serializado de Kentaro, titulado Noa, no tuvo mucho éxito; no obstante, en el 1988, mientras trabajaba en un proyecto titulado El rey de los lobos, Kentaro presentó un prototipo de 48 páginas de la que sería su obra magna: Berserk. La serialización completa de Berserk empezó en 1989 y a partir de ahí su popularidad no hizo más que subir. Lamentablemente, a partir del año 2006, la obra empezó una serie de interminables Hiatus, lo cual hizo que la publicación se tornara terriblemente irregular. A día de hoy, Berserk cuenta con más de 50 millones de copias en circulación (incluyendo las ventas digitales), además de varias adaptaciones a animación, entre las cuales destacan un anime de veinticinco capítulos en 1997, una serie de tres películas que vieron la luz entre 2012 y 2013 que adaptan La edad de oro y unas infames adaptaciones modernas que es mejor no recordar.

Lamentablemente, el día veinte de mayo de 2021, Hakusensha anunció que el autor había muerto el seis de mayo de este mismo año, debido a una disección aórtica aguda a los 54 años. Varios autores de manga, entre ellos Hiro Mashira (Fairy Tail), Rei Hiroe (Black Lagoon), Atsushi Ōkubo (Soul Eater) o Makoto Yukimura (Vinland Saga) han presentado sus condolencias. A su vez, miles de fans de Kentaro Miura se conectaron a los servidores de Final Fantasy XIV para mostrar respeto hacia el autor con la clase de caballero oscuro (inspirada en el protagonista de Berserk) y bardos que tocaron la banda sonora de la serie. Kentaro Miura será recordado por toda la eternidad como el creador de la mejor obra de fantasía oscura de la historia de Japón, cuya influencia se extiende más allá del anime y el manga.

Berserk: Su argumento, calidad e influencias en el mundo

En Berserk se nos cuenta la historia de Guts, un hombre demacrado, mutilado y con brotes psicóticos que recorre el mundo para matar a unas criaturas llamadas “Apóstoles”. El prólogo de la obra comienza de una forma abrupta mostrando una serie de conceptos que el lector no entiende, todo rodeado de sexo y gore explícito que serán muy difíciles de digerir para aquellos con el estómago sensible. Sin embargo, tras esta introducción, comienza el arco de desarrollo de personajes, conocido como La edad de oro. En esta saga conoceremos todo sobre Guts, el niño maldito que nació de un cadáver, en un viaje en el que veremos al joven crecer y madurar como persona tras unirse a la Banda del Halcón, cuyo líder es Griffith, un personaje que funcionará como principal antagonista de la obra. La edad de oro cuenta con un argumento, ritmo y desarrollos exquisitos: sangre, visceralidad, conflictos de ideales, traiciones, conspiraciones, foreshadowing de futuros eventos… todos los elementos de la trama se cocinan a fuego lento para posteriormente explotar en un suceso conocido como “El Eclipse”, evento que marcará el punto de inflexión de la obra. Tras esto, Guts se separará de la banda y embarcará un viaje en solitario consumido por el odio y un ansia de venganza voraz. A él ya no le queda nada, solo un espadón gigante que se puede definir como una “ingente masa de hierro” que ninguna persona normal podría empuñar. Sin embargo, conforme Guts sigue adelante va conociendo diferentes personajes y situaciones que le hacen recordar tiempos mejores. Y es en esos momentos, en una vorágine de sufrimiento,que las personas descubren que pueden recuperar algo de felicidad.

Bajo esta premisa nace la mejor obra de fantasía oscura de la historia de Japón y de las mejores del Grimdark en general. El manga del autor no solo logra influir muchísimo en la cultura del manga y el anime, su influencia principal acaba en el mundo de los videojuegos. La famosa saga Dark Souls está plaga de “sutiles” referencias, por no decir que hay armaduras, armas y eventos que son calcos exactos de algunos de los mejores paneles de la obra de Miura. Además de esto, tras la muerte del autor, miles de jugadores se unieron en un tributo en honor a Kentaro Miura, todos equipados con la clase de Caballero Negro, la cual está fuertemente inspirada en el estilo de combate y apariencia del mercenario negro. Al igual que otros autores a lo largo de las eras, como pueden ser Lovecraft o Akira Toriyama, la influencia del mangaka japonés se expandirá dejando su eco en la eternidad.

La explotación laboral en Japón: Una realidad cruel y triste

Kentaro Miura murió debido a una disección aórtica aguda. Mucha gente piensa que esta condición puede haber sido producida por someter su cuerpo y mente a un estrés inaguantable, y pese a que nunca podremos confirmar que esto causó su dolencia, me inclino a pensar que sí. Quizá algunos lectores de este blog no seáis muy asiduos a las obras de origen japonés, y por ello desconoceréis las condiciones que viven los trabajadores de la industria del manga o las que sufre cualquier trabajador en general. Japón es uno de los países con mayor tasa de suicidios de todo el planeta, y esto no es ninguna sorpresa. El ciudadano japonés debe su vida al trabajo, y acudirá a él bajo cualquier condición que no sea estar al borde de la muerte. Allí llegar tres minutos tarde es castigado, y el simple hecho de no tener trabajo por cualquier motivo te coloca en un estatus social sumamente bajo. Nunca veremos en profundidad el modelo de vida japonés en los medios de comunicación, ya que todo el contenido que nos llega es el anime, manga y novelas, las cuales en su mayoría vienen acompañadas con una estética bonita que camufla todo lo que se esconde tras la creación de estas obras. Hace poco se formó un gran escándalo debido a que Ataque a los titanes (Shingeki no Kyojin en japonés) cambió de estudio de animación en su última temporada, pasando de Wit Studios a MAPPA. Los trabajadores de MAPPA han empezado a hacer declaraciones de las condiciones de vida que sufrieron durante la monumental producción de la famosa serie de animación. Jornadas extensas de trabajo, sin días libres, sin tiempo para el descanso y llegando al extremo de dormir en el mismo estudio sin que los trabajadores volvieran a sus casas. Y puede que no les obligaran directamente a hacer esto (porque es ilegal, vamos), pero si rechazaban estas condiciones, serían despedidos de inmediato. Todo esto por culpa de unos directivos explotadores que decidieron encargarse de la producción de una serie monumental a última hora, con varios trabajos en diferentes animes, además de este, y para colmo buscando producir la temporada en tiempo récord. ¿Qué necesidad hay de someter a tus empleados a este tipo de estrés con el simple objetivo de contentar a las masas lo antes posible? ¿Hasta este punto hemos llegado, en el que necesitamos de forma constante algo con lo que entretenernos a costa de dejar en condiciones esclavistas a trabajadores? No son pocas las personas occidentales que han mostrado su desacuerdo en lo relativo al modelo de trabajo japonés, pero es obvio que es una situación contra la que no se puede hacer mucho, y me parece triste y desolador. He escrito estas líneas con el único fin de que reflexionéis, porque cuando entras en las redes sociales no dejas de ver a hordas de gente quejándose porque su serie favorita no saca segunda temporada rápido, o porque su autor favorito no escribe la continuación de una saga. ¿Queréis que Togashi, creador de Hunter x Hunter, sufra lo mismo? ¿Sabéis lo que ha tenido que pasar Patrick Rothfuss para que le critiquéis por no sacar Las puertas de piedra? ¿Cuánta gente más debe de sufrir el yugo esclavista de una sociedad basada en el entretenimiento fast food?

Dicho esto, solo queda decir una última cosa: gracias, Kentaro Miura, por haber creado la obra maestra que es Berserk.